Reflexiones e irreflexiones o como llegar a ser un clásico sin perder naturalidad

A pesar de su sectaria prepotencia, que por otra parte tienen todo el derecho del mundo a cultivar, es del dominio público que, hoy por hoy "blogalia" es la única comunidad de referencia que se puede tomar en serio dentro del pobre panorama "bitacorero" en español, y mucho más desde que cambiaron de servidor, terminando con los más que habituales periodos de desaparición forzosa a los que se veían sometidas las bitácoras allí alojadas.

Este pleno dominio no es fruto de la casualidad sino el resultado de la excelente calidad de un ramillete de blogs, no excesivos en número pero si sobrados en cuanto a su alto nivel, que logran mantener el merecido prestigio del "apellido", lejos de otros intentos de imitación que parecen quedarse en pachangueras casetas de feria para que se entretengan la nueva hornada de cachorros con aspiraciones a figurar.

En este reducido grupo de calidad se encuentra esta bitácora con muchas luces y alguna que otra sombra, una de las pocas dedicada casi en exclusiva al mundo de los blogs y en la que se pueden encontrar algunos de los enlaces más interesantes que tienen que ver con este agitado mundo, algo que es posible gracias al trabajo de su autor, verdadero coleccionista de todo tipo de enlaces en torno al siempre cambiante "universo blog".

De una manera casi telegráfica, sus sobrios post, ahora en parón por vacaciones, suelen ser una buena manera de estar al tanto de algunas de las cosas que ocurren, aunque en demasiadas ocasiones le pierda su estilo "hype" -autobombo o promoción exgerada- para con ciertos elementos, más inflados por el marketing de un irc que por una verdadera calidad en los textos de sus post.

Pero a pesar de sus evidentes defectos, incluido el feísmo necrológico de su diseño, no conviene perder de vista a este blog que juega con las pretensiones justas y mantiene el tipo con una elegancia que cada vez se hace más difícil encontrar en un terreno, el de los blogs, donde son ya demasiados los que se empeñan en creerse importantes a golpe de oportunismo.


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